Con pasos de gigante

EscalerasEn estas últimas 3 semanas los avances en Martín están siendo espectaculares, tal vez sean los cambios más significativos de todo el proceso. Está diciendo todos los días nuevas palabras e incluso ayer enlazó dos “papa bajar”. Tiene un gran vocabulario y poco a poco lo va soltando. Algunas palabras le salen del tirón y esas las pronuncia muy bien; otras le cuestan más, y las va diciendo por sílabas. Estás son más difícil de entender, aunque cada vez las pronuncia mejor. Hay momentos del día en los que está más parlanchín y practica estas palabras que le salen tan bien, y otros momentos en los que está más callado, y juega como suele hacerlo, a veces más aislado y otras buscando la compañía de su hermano o papas. En cuanto a la psicomotricidad gruesa también está avanzando considerablemente. Aunque aparentemente parece que su desarrollo es normal, si que hay algunas cosillas que no lleva al día. Por ejemplo ha empezado a jugar con un triciclo como si fuera un correpasillos, y le encanta estar de aquí para allá manejándolo como si fuera una moto. Esto le está fortaleciendo mucho las piernas, el equilibrio, las destrezas motoras y la seguridad. A lo de dar pedales todavía no le encuentra el punto. Hace muy poco tiempo sólo utilizaba el triciclo para tumbarse y hacerlo rodar, mientras observaba las ruedas; comportamiento que repite desde hace un año aproximadamente con cada coche, moto, camión u objeto que le parece que puede ser interesante rozar o rodar por el suelo.
Ayer por ejemplo tuvo un día fabuloso, estuvo hablando mucho y empezó a subir y bajar algunos escalones sin agarrarse a nada ni a nadie. Martín no tenía problema para subir escaleras, aunque siempre agarrado, pero si para bajarlas. Es como si tuviera vértigo, como si su equilibrio no fuera el suficiente para poder bajar escalones o bordillos algo más altos sin tener la sensación de caerse. Y es que nunca soportó caerse; ahora sin embargo es más tolerante a este tipo de accidentes.
Martín y yo hemos vuelto a viajar a Madrid en avión y así también estar con los abuelos, y todo fue de maravilla. De hecho los abuelos notaron los grandes saltos de gigante de Martín.
Llegados a este punto en el que estamos todos evidentemente muy felices, me gustaría narrar un poco algunas reflexiones que voy teniendo con toda esta experiencia que estamos viviendo en la familia. Hace poco vimos un documental que están poniendo por la 2 de TVE sobre la relación de las vacunas y el autismo. Documental que por cierto me indignó mucho, pues estaba totalmente sesgado, y es mucho más tendencioso aún cuando siempre ponen la “ciencia” de un lado, y la utilizan como y cuando les da la gana. Lamentable la utilización de algunas imágenes de niños con polio o tosferina. En fin no me voy a calentar más con esto y algún día escribiré un post sobre este documental y sobre lo que están haciendo la mayoría de los medios de comunicación, apoyando a la industria y a los gobiernos. Ya saben, los nuevos malos de está década son los “blogueros”, somos el enemigo a combatir en la sociedad de la información.
Pero claro, me enciendo cada vez que me enfrento a contar lo que está sucediendo con Martín, pues parecemos bichos raros, fuera de todo lo aprobado por la Santa madre Medicina y su Santidad la industria farmaceútica; por no hablar de los fieles, médicos psicólogos, pedagogos y madres y padres en general. Y es que como puedo explicar todo lo que le está sucediendo a Martín. Hay que vivir todo esto para entenderlo, ahhh y además tener la mente un poquito abierta.
Cuando comento que Martín intenta hablar en algunos momentos del día y sin embargo en otros momentos no se le puede sacar una palabra, es porque su organismo varía mucho de un momento para otro. Somos química sin duda, y si Martín viene cansado de la guardería y ha gastado mucho (no se proteínas, minerales, etc) su cerebro ya no funciona adecuadamente y las palabras no le salen. Normalmente siempre después de comer o cenar, se pone a parluchear. Como puede ser que cuando está enfermo, una gripe, o un simple constipado, retroceda tanto en su comunicación, en su psicomotricidad y en su comportamiento. Evidentemente cuando estamos enfermos, nos apetece hablar menos o nos cambia el humor, y nos encontramos cansados. Pero no dejamos de hablar por completo; efectivamente se produce un retraso de incluso varios meses en el comportamiento y el lenguaje. Eso sí, cuando se recuperan dan un gran salto hacia delante.
Yo no soy experto en nada de esto, pero es evidente que hay un gran desequilibrio químico en estos niños, y que la solución es mantener las defensas altas, y que todos los niveles estén en su sitio para que puede ir normalizándose toda la problemática.
Hoy ya nadie me podría convencer de que dentro de lo que se conoce hasta ahora, vamos por el camino correcto. Martín está saliendo de un TEA gracias a la curación de su intestino destrozado por la candidiasis y las bacterías, a la eliminación de metales y otras toxicidades, y gracias a intentar al menos, mantener su química estable. Todo es muy complicado porque hay muchas variables en juego y es difícil saber cual es la causante de un retroceso.
Martín está comenzando a hablar y parece que va lanzado, se comunica constantemente con nosotros y sobre todo está entendiendo todos estos procesos. Por tanto algo muy importante está ya pasando en su cerebro, le va la utilidad a señalar, a pedir, en definitiva le encuentra el sentido a la COMUNICACIÓN. Ya no necesitamos pictogramas, aunque nunca llegó a entenderlos, pues sabía exactamente que era cada cosa, pero no llegó a entender que se “señalaban para comunicarse” con nosotros. Ahora si utiliza palabras para comunicarse con nosotros.
Sinceramente creo que quedarse en los pictogramas o un software de ordenador para comunicarse es quedarse a medio camino. Y para que un niño con este problema hable no sirven las terapias conductuales, ni los logopedas, sino que hay que solucionar primero el problema de salud que tienen. Con las condiciones de salud más óptimas o resueltas, se podrán enfrentar al aprendizaje y a la vida misma con más capacidades. Es difícil que alguien pueda aprender algo si no puede escuchar. Es imposible que exista comunicación si ni siquiera sabes como funcionan los canales de comunicación o incluso que existen esos canales.

Este niño no tiene problemas a la hora de bajar escaleras. Buenísimo el video, jajajaja.