Un año escolar muy bueno

Trenes de madera

Trenes de madera

Ha pasado mucho tiempo desde la ultima vez que publiqué, pero es que los cambios y avances de Martín son más sutiles, más difíciles de explicar; y también la vuelta a la normalidad me hace estar bastante más relajado.

En lo que se refiere a la alimentación, respecto a la última publicación hemos cambiado algunas cosas. Decidimos eliminar por completo cualquier tipo de alimento que tuviera cereales, es decir hidrato de carbono. Esto ya lo habíamos reducido mucho, sólo le dábamos bizcocho hecho con quinoa, o sarraceno; también alguna pasta de quinoa. Pero todos los días comía bizcocho, así que se lo hemos sustituido por frutos secos. Ahora hacemos los bizcochos con harina de almendra, nueces, avellanas y anacardos. A partir de estar varias semanas con este nuevo ajuste en la dieta, hemos notado más mejoras en diversos aspectos de su comportamiento, actitud, comunicación etc.

Martín en todo este tiempo ha evolucionado notablemente. En el colegio nos ha comentado su profesora que estaba muy sorprendido de sus avances desde el inicio del curso escolar, hasta la parte final del mismo. Empezó en el grupo de atrás de la clase, y avanzó hasta estar en el grupo del medio. De hecho llamó en las ultimas semanas a los padres de los niños/as con más dificultades, para tener algunas “tutorías” y a nosotros nos nos citó. Parece ser que ha trabajado muy bien en clase, se ha relacionado mejor con los compañeros, y tiene especial habilidad para los números y la geometría ¿Por qué será? Si duda su forma de ver el mundo le ha llevado a esto. En las épocas peores se pasaba las horas, fijándose obsesivamente en los rozamientos, las perspectivas, la geometría. Y eso, sin duda le ha dejado mella.
Por ponerle un “pero” a su año escolar, sigue muy apegado a los juguetes, sobre todo vehículos. Y sufre mucho si no le dejen alguno que desea; no suele prestar los suyos a no ser que lo intercambie por alguno que le interese más, y siempre va con ellos a todas partes. Algunas temporadas ha salido a la calle sin juguetes, pero no es lo más habitual. Es como su vía de escape si se siente incómodo, tal vez aturdido por el ruido u otros estímulos. Y le cuesta esforzarse, tanto para recoger en casa los juguetes y libros, como vestirse, como realizar las tareas que le piden en el cole, pues siempre quiere estar jugando. Se inventa excusas para no hacer lo que se le pide como: “estoy cansado”, “me duelen las piernas, la barriga, etc”, “sólo quiero jugar…”

Se siente muy cómodo jugando con su hermano, aunque por supuesto también tienen sus disputas. Se imaginan historias, que van desarrollando a través de sus juguetes. Esta semana están haciendo auténticas ciudades con vías de tren, parques, zoológicos, casas, etc.

Martín tiene también bastante carácter, últimamente está muy “respondón”, y le gusta salirse con la suya. Pero la tolerancia a la frustración ya está normalizada.

Seguimos notando cambios en su comportamiento, comunicación, atención, etc de un día para otro, pero cada vez son también más sutiles. Le siguen afectando los virus o el estado de su intestino.

Es maravilloso vivir la normalidad, así que estamos muy contentos de haber seguido el camino correcto, somos conscientes de la suerte que hemos tenido también, pero seguimos trabajando más aún, para mejorar la salud de Martín todo lo que se pueda.

¡¡¡Feliz verano!!!