La historia de Martín

Antes de empezar a contaros sobre Martín

Me gustaría compartir la historia de Martín con quién le interese, para que sirva de ayuda y si es posible esperanza para otros padres que vivenciando lo que estamos viviendo nosotros y también a todos lo que les afectará de aquí en adelante, que en mi honesta opinión creo que serán cada vez más. No tengo ningún otra tipo de interés ni médico, ni económico, ni de ningún otro tipo. Escribiré algunas cosas aquí que pueden ser polémicas en la actualidad, pero daré mi punto de vista basada en nuestra experiencia, no quiero convencer a nadie de nada, pues cada uno sabrá muy bien que es lo que hace con su vida y con la de sus hijos. En todo caso, supongo que este blog lo encontrarán todos aquellos que anden buscando soluciones a un problema al que no han encontrado soluciones, porque la sociedad médica, psicológica y psiquiátrica actual no te las da. En su momento yo también busque en internet, leí en libros y contacte con blogs que me ayudaron enormemente a encontrar soluciones para la vida de mi hijo y de toda la familia. Ahhh por cierto soy el papa de Martín.

Martín un niño sano

Martín nació el 5 de Enero de 2009, un auténtico regalo de Reyes, todo salió de maravilla, no hubo ningún problema en el embarazo de mi pareja, ni en el parto. Martín nació sanísimo de parto natural y enseguida nos fuimos a casa para disfrutar de nuestro regalo de Reyes. Martín comía y dormía perfectamente y ganaba peso de manera normal. Fue creciendo como un niño muy alegre, activo y con mucha vitalidad, se le notaban muchas ganas de gatear y caminar, así que en lo físico iba muy lanzado. Y precisamente cuando empezó a gatear, empezó a tener un comportamiento peculiar, pues se convirtió en un crio más independiente y con intereses muy determinados, como se abrían y cerraban los cajones, como sonaban las cacerolas y las tapas en el suelo, como sonaban las cosas que tiraba al suelo y observaba muy atentamente como caían. Si bien en los meses anteriores se quedaba escuchando atentamente música que no correspondía con su edad, pues le encantaban discos de Pedro Guerra, Seu Jorge, música clásica, etc, no fue hasta los 9 meses aproximadamente, cuando al tener independencia gracias a su movilidad, empezó a descubrir el mundo por su cuenta. Martín siempre ha sido un niño muy cariñoso con nosotros y se divertía jugando en la cama al despertarnos, riéndose y haciéndonos cariños, pero una ve que aprendió a bajarse de la cama, prefería irse a recorrer la casa en busca de los objetos que le gustaban, juguetes, cacerolas, cd´s, DVD´s, etc. Nosotros pensábamos que su comportamiento estaba dentro de los parámetros de normalidad de cualquier niño ya que como digo siempre ha sido muy cariñoso y afectivo, y que todo lo demás eran rasgos de su carácter debido a que era muy curioso (mente de ingeniero bromeábamos…) e independiente.

Cómo cualquier otro niño al comenzar a caminar se escapaba, al ir en el carro si parabas se quejaba, y probaba con curiosidad la física de los objetos en su entorno. Ahora con el paso del tiempo si nos hemos dado cuenta de algún rasgo de comportamiento más, que podrían saltar las alarmas, como que no utilizaba los juguetes para lo que servían, exceptuando los de piezas que hay que introducir en su agujero con la forma correspondiente. También le costaba mucho dormir fuera de su cuna, casi nuca dormía si estábamos de paseo pues tenía mucho interés por lo que le rodeaba.

El aislamiento, las conductas repetitivas y las rabietas

Tampoco nadie nos comentó que percibieran algo extraño en el comportamiento de Martín, sin embargo todo cambió cuando nació su hermano en Septiembre de 2010 y al mes nos mudamos a vivir a otra ciudad. Martín comenzó a ir a la guardería y su comportamiento también cambió, nosotros pensábamos que era debido a tantos cambios: nacimiento de su hermano, cambio de residencia, comienzo de guardería. Cada vez era más obsesivo con sus juegos, y era más difícil salir a pasear pues se iba detrás de cualquier cosa que le llamase la atención, sin atender a nuestras llamadas. También era muy selectivo a la hora de comer sólidos. Pero cuando realmente empezó a cambiar fue cuando se enfermaba con gripes que tenía casi todas las semanas ya que las cogía en la guardería, y con unas infecciones de oído terribles en las que no paraba de supurar. Los pediatras le recetaron antibióticos tomados vía oral, también inyectados, pero aún así no daba con el bichito en concreto, por lo que la otitis se alargó más de un mes hasta que tras un cultivo dieron con el antibiótico. Todas estas semanas fueron horribles, Martín apenas dormía por las noches, dejó de comer, se aislaba continuamente tumbándose en el suelo a rodar coches y camiones o rozaba cualquier cosa con el suelo. Cuando salíamos de paseo no atendía a nadie, sólo buscaba estímulos externos como pasar rozándose cerca de las paredes, bancos, árboles, bicicletas. Y también comenzaron las rabietas, apenas había tenido nunca anteriormente, pero a partir de las infecciones de oído comenzó a gritar, enfadarse por cualquier cosa que le descuadraba e incluso llegaba a golpearse. En el lenguaje, dejó de decir las palabras que ya decía, pues ya sabía algunas palabras y también se pasaba largos ratos probando a decir parrafadas; realmente pensábamos que era muy parlanchín. Con todos estos cambios comenzamos a extrañarnos, pero nunca pensé en autismo, aunque se me pasó alguna vez por la cabeza.

Darse de cara contra la realidad

Una hermana de mi pareja y una amiga mía que tenía experiencia en terapia con autismo fueron las primeras personas que nos avisaron que algo no iba bien, de hecho esta amiga me llamo preocupada y quedamos para hablar, entonces mencionó algunas terribles palabras que ningún padre quiere escuchar sobre su hijo: autismo, sindrome de Asperger, TGD: Trastorno general de desarrollo, retraso en el lenguaje o afasia, etc, etc. Nosotros entonces nos quedamos hechos polvo, fue un mazazo enorme, pero por supuesto te mantienes escéptico y te “agarras a un clavo ardiendo”, en este caso el clavo era que Martín era cariñoso y afectuoso con nosotros y algunos miembros de la familia. Esta amiga nos aconsejó que visitáramos un centro de diagnóstico y comenzáramos después a trabajar con el niño. Mi cabeza por un lado negaba el problema, y adaptaba todos los comportamientos para más o menos normalizarlos, pensando en que había rasgos de carácter y que después estaba muy afectado por el nacimiento de su hermano, todos los cambios de su vida, más los problemas de salud de tanto virus y bacteria de la guardería; y que sería cuestión de tiempo y de nivel de maduración, pero por otro lado no iba a dejar de ir a dónde fuese necesario para ver que todo estaba bien en el desarrollo evolutivo de Martín. Aunque yo soy licenciado en Pedagogía, realmente por mi profesión actual tenía un poco olvidado todos estos trastornos del desarrollo, así que me puse a leer como loco, para saber que le estaba sucediendo a mi hijo y en caso de tener un diagnóstico claro, saber como actuar. Como podéis imaginar esas Navidades de 2010 en las que pronto Martín iba a cumplir 2 años fueron bastante angustiosas y con mucha incertidumbre. En principio pedimos cita con un centro que trabaja en el diagnóstico y tratamiento de trastornos del espectro autista y alteraciones en el lenguaje, y por otro lado nos dirigimos a una asociación de síndrome de Asperger para hablar también con la psicóloga de esta asociación. En este proceso de asimilación-negación que considero fue muy corto afortunadamente, observamos a Martín cada día desde otra perspectiva y comenzamos a darnos cuenta que aunque no parecía tan afectado como algunos casos, si que si sumábamos todos los comportamientos, ya no podíamos pensar en rasgos de carácter, sino que la cosa pintaba preocupante.

Empezamos a movernos

En Enero de 2011 tuvimos la visita con la psicóloga de la asociación de Asperger, y estuvo jugando un rato con Martín, y aunque no nos dio ningún diagnóstico, a día de hoy tampoco nos lo ha dado, si nos comentó que había un retraso en el lenguaje y que por su parte trabajaría en ello, que era muy pequeño para diagnosticarlo y que había que esperar a otras fases evolutivas para comprobar como iba. La verdad que quedamos muy contentos con ella, pues nos dio esperanzas y sobre todo no diagnosticó a la ligera y se mantuvo muy cauta en todo momento. Por cierto no he comentado hasta ahora que uno de los rasgos claros de un retraso en la comunicación de Martín, era que le faltaba el prelenguaje, es decir no señalaba los objetos, y no nos utilizaba a sus padres como medio para conseguir lo que quería; por tanto cuando quería algo, se buscaba la vida para conseguirlo, y si no, pasaba de ello. Claro más adelante empezó a tener más necesidades y utilizaba la protesta, el grito o el lloro, pues al no poder comunicarse sentía mucha frustración. Decidimos entonces que no queríamos un diagnóstico de momento para Martín y suspendimos la cita que teníamos en Madrid. Más o menos eramos conscientes de los límites en los que nos movíamos y debido a la esperanza no queríamos que Martín tuviera ya una etiqueta desde tan chiquitillo, que le acompañase por la vida, aunque somos conscientes de lo importante que puede también ser un diagnóstico para saber como tratarlo. En este tipo de problemáticas, suelen meter a todos los niños en el cajón desastre que es el TGD (trastorno General del Desarrollo) para no equivocarse, pues como los críos son muy pequeños y pueden evolucionar rápidamente es muy habitual cambiar de diagnóstico, y no digamos lo que puede variar un diagnóstico dependiendo del profesional que lo evalúe; pediatra, neuropediatra, Psicólogo, Pedagogo, logopeda, etc. No quiero peder mucho tiempo en contar los pasos que se siguen a través de la medicina convencional y seguridad Social del estado español. El pediatra no tiene ni idea de todo esto, lo manda al neuropediatra que en 2 minutos que lo ve lo diagnostica sin hacer ninguna prueba y dice que el niño es normal, que sólo tiene un retraso en el lenguaje, y para este diagnóstico utiliza su móvil poniendo una musiquita para ver si Martín la atiende o no; precisamente la música y la tecnología es de las cosas que más le puede llamar la atención a Martín. Después nos dice que le harán una prueba de oído para comprobar si escucha bien, y un escaner de cabeza… en fin alucinante… yo ya se que el niño escucha perfectamente. Por la Seguridad Social tenemos derecho a un servicio de Atención temprana, y todavía estamos esperando a que nos llamen, seguimos en lista de espera… no voy a perder más tiempo con esto.

Viendo que Martín no evolucionaba adecuadamente en su comportamiento, y que se había quedado prácticamente mudo, tan sólo algunas veces le da por decir alguna palabra y tiene algunas ecolalias al acostarse. Además Martín duerme fatal, pues le cuesta mucho dormirse y se desvela varias veces por la noche durante horas, su juego es obsesivo y cada vez está más aislado, es muy selectivo con la comida y es una pelea continua conseguir que coma algo, pensamos en reforzar la terapia con más apoyo, y nos dirigimos a una asociación de autismo en donde nos atiende la psicóloga y la trabajadora social. Estas dos personas nos informan de lo que hacen en su centro, actividades como natación, pictogramas para la comunicación, actividades para padres, etc. Pero de lo que más nos hablaron, fue de las ayudas del estado, de el diagnóstico de incapacidad, de la ley de dependencia, de los centros educativos especiales, de los apoyos, etc. Esta reunión para nosotros fue un palo muy gordo, pues en ningún momento nos hablaron de esperanzas, ni siquiera lo miraron ni un momento para comprobar como era Martín, y además tampoco hacían tareas de diagnóstico, sino que te explicaban los pasos que había que seguir, pero todo desde la resignación, primero diagnóstico, después incapacidad, después ayudas y mientras el tratamiento terapéutico. Bufffff, parecía que, si te tocaba algo como esto, pues “mala suerte”, te ha tocado, y a lidiar con ello, además como ya he mencionado antes, leí mucho sobre el tema, y según la psicología y pedagogía convencional, si era un trastorno de espectro autista, esto no tenía cura, sino que a través de la terapia convencional también se podía lograr que mejorara, sobre todo si se empezaba a muy temprana edad. El autismo de alto funcionamiento, si es algo más tratable ya que al ser personas con un alto CI en algunas áreas y o estar muy afectados, se puede trabajar mejor en todos los aspectos educativos y sociales.

Encontramos el protocolo DAN

Seguimos leyendo, y leyendo hasta que dimos con un par de libros “Tratamientos biológicos del Autismo y TDAH” y “El autismo Tratamientos Biomédicos Efectivos” que nos ayudaron mucho a apostar por una tipo de medicina no convencional en España, que estaba teniendo resultados muy positivos en otros países, e incluso en España también. Enseguida empezamos a aplicarle a Martín una dieta libre de gluten y caseína, aunque si le dábamos soja y azucares de caña. Después de una semana y media aproximadamente Martín comenzó a mejorar en su comportamiento, aunque es necesario informar que al principio empeoran algo ya que sufren un síndrome de abstinencia por la ausencia de estos alimentos. No voy a explicar las razones de por qué esto sucede ya que para eso están estos libros que he mencionado y todos los doctores expertos en biomedicina que lo harán sin cometer errores como podría cometer yo. Pero si puedo afirmar, que la dieta funciona como primera fase del protocolo, aunque por supuesto, sólo con la dieta no conseguimos grandes resultados. Para llevar a cabo este protocolo es necesario tener mucha paciencia y observar con detalle al niño para ir viendo que cambios hay en su comportamiento, si mejora, o empeora, o en qué mejora o empeora. Es fundamental entender que cada niño es único y que por eso no hay un único tratamiento, siempre es necesario ajustar a las necesidades concretas de cada niño, por eso es un cajón desastre el TGD (Trastorno general del desarrollo) y por eso la biomedicina conceptualmente es una medicina que atiende a las particularidades, a la individualidad. La dieta la comenzamos en el mes de Abril de 2011 y a finales de Junio tuvimos la primera cita con la Doctora Dan Rosella Mazzuka, que nos mando hacerle unas analíticas a Martín; mineralograma, Ácidos Orgánicos, Péptidos, Cultivo bactereológico, y Metales pesados. Realmente fuimos a la cita con algunas de las análiticas ya hechas para que nos elaborara ya un tratamiento acorde a Martín y nos hiciera los comentarios correspondientes. Los otros análisis que faltaban por tener se los enviaríamos por mail. Lo que nos temíamos por todo lo que habíamos leído era cierto, Martín estaba intoxicado por metales pesados, sobre todo Aluminio, Mercurio y arsénico; tenía cándidas y levaduras en el intestino y posiblemente en otros zonas del cuerpo; oxalatos muy altos; y la vitamina c, el hierro, el magnesio, etc, etc muy bajos. Como el intestino está dañado no es capaz de absorber de los alimentos debidamente las vitaminas y minerales necesarios para estar sano. Curiosamente los alimentos con gluten y caseína eran los que más le gustaban a Martín, y por ser muy selectivo a la hora de comer tenemos realmente muy pocas posibilidades a la hora de comer. La doctora nos afinó más aún la dieta, eliminando los azucares de absorción rápida (de los que se alimentan las cándidas), y los alimentos altos en oxalatos, y alimentos que contengan soja, así como evitar todo tipo de alimento con conservantes, acidulantes, emulgentes, etc. Desde entonces hemos optado por que coma productos ecológicos y orgánicos.

El protocolo Dan está dividido en tres fases principalmente: 1) La dieta en la alimentación libre de gluten y caseina, para recuperar el funcionamiento del intestino, a través también de antifúngicos y probióticos. 2) Reponer los déficits vitamínicos y minerales 3) la eliminación de los metales pesados y otras toxicidades.

Es un tratamiento que conviene ir haciéndolo poco a poco y por fases, para que el propio organismo una vez se cura el intestino y se equilibran los valores vitamínicos, de minerales, de defensas , etc, el propio cuerpo vaya eliminando esas toxicidades por sus propios medios, y si esto no fuera así, ayudándolo. Que el cuerpo químicamente esté bien, es fundamental para que las neuronas funcionen correctamente, por eso ya se sabe que muchos problemas psiquiátricos tiene su origen en la región intestinal. Somos química, y de lo que nos alimentamos y lo que hace nuestro organismo con ello, es la química que nos mueve.

Despertando de la pesadilla

Martín actualmente sigue con la dieta libre de gluten, caseína, azúcares de absorción rápida, y alimentos con oxalatos bajos. Está eliminando metales por lo que pudimos comprobar en las últimas analíticas que le hicimos, y todos valores se le están normalizando. Sigue asistiendo a las sesiones con con la psicóloga y vamos a comenzar una nueva terapia basada en los estudios del otorrinolaringólogo Alfred Tomatis, de lo que ya os hablaré más adelante.

Martín va despertando cada día más, parece que es poco a poco, aunque hay que tener en cuenta que el tratamiento lo empezó en serio a partir de Julio, es muy poco tiempo, tan sólo 5 meses, y ha comenzado a hablar otra vez, comprobamos que tiene un vocabulario muy grande, pues aunque no podía hablar si se ha ido quedando con el nombre de las cosas y las personas. Empezó diciendo la última sílaba, y ya va diciendo más sílabas. El prelenguaje lo tiene y lo está utilizando completamente, señala todas las cosas que luego nombra y ya nos utiliza como medio para conseguir lo que quiere. Pero lo más importante de todo, es que a recuperado de nuevo la alegría y felicidad, ahora está casi siempre contento y apenas se enrabieta. También recuperó el apetito, por que ha crecido y ganado peso, se nota que gracias a la alimentación, a los complementos vitamínicos, oligoelementos y por supuesto a que su intestino ya funciona mejor, es un crio sano que se encuentra bien, y no tiene dolores. Parece ser que los niños con este problema tienen bastante dolor y su estado general es de malestar continuo, y yo puedo asegurar que esto es cierto, Martín vivía sin duda una vida horrible, estaba triste y perdido en la inmensidad de las imágenes y ruidos. Todavía le queda mucho por delante, pero estoy seguro que vamos por el camino adecuado, todo cuadra.

Mi opinión y un consejillo

Por todo lo que he leído en estos meses, en cuanto al autismo, hay dos tipos, el que podemos denominar de Tipo I, que es de origen genético, por algún tipo de desorden molecular, enzimático, no se sabe bien como y por qué, en el que los niños ya nacen con este desorden; suelen ser niños que están muy afectados. Este tipo de desordenes existen al menos desde que se conoce el autismo como tal. Pero hay otro tipo de autismo (tipo II), y podemos incluir otros trastornos del desarrollo, que si bien tienen un problema genético de nacimiento que por los estudios llevados a cabo por científicos de la medicina, estos fallos metabólicos tienen que ver con la metilación. No quiero entrar en profundidad para no cometer errores, por eso os invito a qué leáis entre otras cosas los dos libros que recomiendo más arriba, sólo apuntar que estos fallos metabólicos y en la metilación provocan que los niños no puedan eliminar adecuadamente las toxicidades que entran en su organismo, bien durante la etapa de gestación o después a lo largo de toda su vida después de nacer. Este II tipo del que se conocen mejor las causas, pues hay estudios desde los años 70, y por eso hay protocolos de actuación que están teniendo resultados increíbles.

¿Por qué se han aumentado una barbaridad los casos de autismo infantil, Transtorno del deficit de atención, Asperger, Tourette, esquizofrenia, etc en las ultimas décadas? (quien esté interesado que busque los datos en Internet) Esta claro que algo estamos haciendo ambientalmente que lo está provocando, porque este autismo de Tipo II para que se de, las toxicidades tienen que entrar de alguna forma en el cuerpo; bien sea a través de los alimentos, de la cantidad de cosas que llevan los productos envasados, las cremas, los geles, el agua, los medicamentos, las prendas de vestir, la atmósfera, en definitiva casi todo está siendo manipulado o contaminado por el hombre. Una vez más se demuestra que este modelo de crecimiento no es el deseable o el mejor, y que tiene efectos colaterales muy adversos en nosotros y nuestros hijos.

Estos niños de este Tipo II de autismo, están intoxicados con metales pesados, procedentes principalmente de las vacunas, la alimentación y el ambiente. Por ejemplo el aluminio puede estar presente en vacunas, en alimentos que por ejemplo estén envasados en botes de aluminio, en pescados y otros alimentos, en medicamentos, etc, lo mismo con el mercurio presente también en muchas vacunas (Timeroxal), en alimentos, se puede contaminar a través de la madre si tiene empastes de amalgama, a través de pescados grandes, etc. Hay niños que nacen sin ningún problema y a partir de una vacuna empiezan a enfermar, aislarse del entorno social y meterse en su propio mundo de imágenes y sonidos. En el caso de Martín parece claro que destoxifica deficientemente, y poco a poco se fue dañando, como he relatado con anterioridad y por supuesto que estoy seguro que las vacunas tuvieron algo que ver, sino que me expliquen de dónde salieron los metales pesados de sus análiticas en esas altas cantidades; quiero recordar que laboratorios como Sanofi Pasteur tiene publicado en el prospecto de una de sus vacunas como contraindicación que “puede causar autismo” (si alguien la quiere se la envío, pues la tengo en mi poder, también tengo un listado de vacunas que contienen timeroxal (con mercurio) publicado por Pharmaceutical Care España en el artículo “Evaluación de la seguridad de las vacunas en España por su contenido en Timerosal”). Sin embargo Sanidad dice que las vacunas en España no llevan Timerosal, increíble ¿no? Después los antibióticos con el tipo de alimentación que llevaba le destrozaron el intestino, pero ya digo que para aprender más sobre todo esto os remito a las lecturas. ¿Por qué seguimos con el timerosal en las vacunas? ¿Por qué nos podemos contaminar de otras formas tan diversas de metales pesados? Esto habría que preguntárselo a los gobiernos, parece claro que lo que manda es el dinero, el poder de las farmacéuticas y otras grandes multinacionales, y que sufrimos efectos colaterales como ya he dicho. ¿Qué pasó con la vacuna de la gripe A? ¿Qué esta pasando con la vacuna del cancer de cuello de útero para adolescentes? y con otras tantas cosas que no tendríamos lineas en este blog para completar.

Ahora viene “mi consejillo”… Si a tu hijo/a le toca ser uno/a de los afectados por este tipo de trastornos, seguramente como padres os volveréis locos buscando una solución para mejorar la vida de vuestros pequeños/as después de haberos llevado un palo muy grande en la vida como padres, además ningún profesional, ya sea de la medicina, de la psicología, ni del entorno sabe lo que es vivir algo como esto, a no ser que sean padres también de un niño/a así; por tanto sólo las personas con cierta sensibilidad tienen la capacidad de entender algo de las vivencias, sentimientos, miedos y esperanzas que se tienen. Por tanto es muy importante que nos traten con apertura mental y con cariño. Pero sobre todo necesitamos esperanza para nuestros hijos, y soluciones, y lamentablemente esto es lo que probablemente no encontrareis en la sociedad. Los profesionales y las publicaciones en estas disciplinas: psiquiatría, psicología, pedagogía, etc te dirán que el autismo es incurable, y que sólo trabajando y sobre todo, muy importante, desde que son muy pequeños se podrá conseguir mejoras en el comportamiento, en el lenguaje en algunos casos, en las capacidades para socializar,… pero con muchas limitaciones. Creo firmemente que estas disciplinas, utilizan técnicas, terapias, etc convencionales que se llevan utilizando ya hace tiempo, y que por si solas no dan la respuesta que nuestros hijos necesitan. La prueba está que en otro países por ejemplo estás apostando con más hincapié en tratamientos biomédicos, y en otras terapias psicológicas y pedagógicas más innovadoras. Si encima os dejáis llevar por la corriente oficialista, por ejemplo de la Seguridad Social y del Sistema educativo español, vais a perder muchísimo tiempo que es vital, sin conseguir resultados importantes. Nosotros estuvimos trabajando con Martín a través de pictogramas, y estimulándolo mucho, y era casi imposible lograr su atención, no estaba interesado en casi nada de lo que le proponíamos. Pero en el momento en el que empezó a mejorar su salud a través del tratamiento biomédico, empezó a conectarse con el mundo y con nosotros, comenzó a escucharnos y a interesarse por la comunicación, el juego, etc, y así, sin duda es mucho más sencillo aplicar terapias para el aprendizaje. En otras palabras, es fundamental que el niño tenga unos mínimos de conexión con el entorno social, y eso no se consigue a la fuerza. En resumen, con las terapias convencionales se trabaja con los críos durante muchos años para alcanzar resultados limitados. Sin embargo si entendemos que estos críos como ya he explicado tienen un problema de salud, que puede resolverse, entonces cualquier otra terapia ya sea convencional o novedosa aplicada durante todo el proceso, tendrá mucho mayor impacto en el comportamiento y aprendizaje del niño/a.

Si tomáis el camino del tratamiento biomédico y otros tratamientos más avanzados a los convencionales es importante que sepáis que lo habitual es tener a gran parte del entorno en contra o escéptico. SI, me refiero a los pediatras, me refiero a los psicólogos, pedagogos, psiquiatras, maestros, e incluso a los amigos y familia. En parte porque todo lo novedoso es muy cuestionable y cuestionado y porque por ejemplo la medicina “convencional” de alguna forma es una religión para muchas personas, es intocable, existe una especie de dictadura de la receta, y los médicos son muy considerados en esta sociedad. Por otro lado, hay una tendencia de cerrarse en banda a lo nuevo o desconocido, por ejemplo un psicólogo que siempre ha tratado un problema de la misma forma, suele costarle mucho, entender que ese problema puede ser también tratado desde un punto de vista muy distinto. De alguna forma se siente amenazado su conocimiento y su estatus. Que conste que estas reflexiones las hago porque vengo del mundo de la Pedagogía y Psicología, pero sinceramente creo que están muy estancadas y en pocos años va a haber un gran cambio en estas disciplinas, es fundamental estudiar, investigar, evolucionar… no podemos quedarnos con lo mismo de hace 50 años.

También puede que tengáis en contra o escépticos a la familia y los amigos, que son parte de estás disciplinas o fieles seguidores. ¿A dónde voy con todo esto? Ya es muy duro que alguno de tus hijos tenga un problema de este tipo, que además tengas que buscar nuevas alternativas para encontrar soluciones que de verdad funcionen para que tu hijo/a pueda crecer y desarrollarse normalmente, que además tendrás que convencer, polemizar, discutir con los demás para que te entiendan y te apoyen. Como ya digo, si te sales de la linea marcada, serás cuestionado. Ahhh y si encima la cosa funciona, entonces te dirán los unos y los otros que es porque estaba mal diagnosticado, o porque era inmaduro y tenia que pasar a otro estado evolutivo o porque ahora le ha dado la gana de ponerse a hablar. De verdad que nadie sabe la realidad que se vive en cada casa o familia, pero opinión tenemos siempre…

Ánimo para los que decidáis elegir este camino que como ya he dicho no es incompatible con otros, sino todo lo contrario es la base para sumar con otras alternativas. Vais a tener muchas factores en contra, pero está funciona de maravilla a muchos niños y niñas. Cada vez se va sabiendo más gracias a las investigaciones y los congresos,  y se va afinando el tratamiento día a día.

Anuncios